Más de 140 funcionarios señalados por participar en chats misóginos, ninguno cesado, a dos años de la desaparición forzada y el feminicidio de la defensora ayuuk Sandra Estefana Domínguez Martínez.
La abogada desapareció el 4 de octubre de 2024 junto con su esposo, Alexander Hernández, días después ambos fueron hallados sin vida, y el caso se convirtió en símbolo de la violencia contra las defensoras en Oaxaca.
Su madre, Aracely Martínez, y su hermana, Kisha Domínguez, leyeron un pronunciamiento en un memorial en la Monumenta de la capital, acompañadas por Consorcio Oaxaca y el Frente del Pueblo Sol Rojo.
El señalamiento fue directo, el gobierno de Salomón Jara Cruz ha premiado y protegido a los agresores en lugar de garantizar justicia, acusó la familia.
La lista tiene nombres, Donato Vargas, coordinador de Delegados por la Paz, y Humberto Santos, presidente municipal de Zacatepec Mixes, además de los funcionarios que presuntamente participaban en los chats “Sierra XXX” y “Megapeda”, donde se compartía contenido de mujeres de la sierra mixe sin su consentimiento.
Según las organizaciones, varios siguen en sus puestos y otros buscan espacios en el actual proceso electoral.
Elizabeth Mosqueda Rivera, de la Dirección Colegiada de Consorcio Oaxaca, recordó la promesa gubernamental de que ningún violentador llegaría al poder, una promesa que, dijo, hoy se incumple.
La diputada federal Martha Aracely Cruz Jiménez, una de las mujeres que Sandra acompañó, habló de un bloqueo institucional que llega a lo federal, donde legisladoras y titulares de instituciones no han respaldado los exhortos para destituir a los señalados.
Diana Corona, del Frente del Pueblo Sol Rojo, insistió en que Sandra fue asesinada por defender a las mujeres y los derechos humanos, y la periodista Soledad Jarquín Edgar pidió revisar la responsabilidad de los funcionarios que ella denunció.
¿Cuántos aniversarios más hacen falta para que un gobierno que prometió cero violentadores revise su propia nómina?
Sandra denunció con nombre y apellido, dos años después, esos nombres siguen en el poder y la justicia sigue sin llegar.



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